SE ACABO LO QUE SE DABA

diciembre 1, 2012

El rotatorio de clínica Avanzada ha llegado a su fín. Termino con un día lleno de trabajo y emociones. Lleno de trabajo porque la zona de observación estaba colapsada de pacientes, había tantas camas en le pasillo como dentro de cada Área. Y lleno de emociones por la alegría de terminar otro rotatorio con éxito y triste a la vez porque se acaba el periodo de prácticas en Urgencias.

La semana en el ADA se convirtió en una experiencia gratificante, ya no solo a nivel de adquirir capacidades técnicas sino, a nivel personal por la cercanía al paciente y  a la familia. La verdad es que una de las cosas que me gustan de esta profesión es ver la evolución de los pacientes y como el trabajo que has realizado con y para ellos “da sus frutos”, aunque no siempre evolucionan tal y como nos gustaría.

A lo largo del rotatorio me he ido sintiendo cada vez más cómoda tanto con el personal como conmigo misma. Haber estado en Urgencias no solo me ha ayudado a aplicar técnicas que hasta el momento no había tenido oportunidad de practicar, también he adquirido más seguridad en mi misma, tanto de cara al paciente a la hora de realizar una prueba, como a la hora de aportar información al paciente, reconocer mis límites y encontrar alternativas y soluciones ante distintos conflictos. Me he sentido útil, algo que considero indispensable  para poder aprovechar el rotatorio.

Al final de cada persona con las que desarrollamos nuestras prácticas nos vamos quedando con una pequeña parte de cada uno, con lo que más nos ha gustado para repetirlo y con lo que menos para no actuar de ese modo.

Es imposible resumir todo lo que he aprendido durante este mes y medio en el blog .Estas son dos frases muy sabias que me dijeron durante estas prácticas que me llevo en la “mochila enfermera”:

“Si eres simpática y agradable con ellos aunque no pinches bien a la primera no te van a poner impedimento en que les vuelvas a pinchar”

“No hay nada peor que tener que administrar medicación que no sabes ni para que sirve. ¡Tira de medimecum!”

En definitiva, una actitud positiva, de disponibilidad hacia el paciente y los compañeros facilita mucho el trabajo y lo hace más agradable para todos y eso lo he podido comprobar personalmente a lo largo de las prácticas. En cuanto a técnicas y conocimientos son importantes también, pero es algo que vamos perfeccionando a lo largo de la carrera profesional. En mi opinión lo más importante es tener motivación y ganas de aprender para poder progresar y llegar a convertirme en una buena enfermera.

Llegados a este punto solo me queda agradecer a todo el personal sanitario con el que he trabajo toda su dedicación y atención. Estas han sido las prácticas que mas he disfrutado y en las que me he sentido más cómoda con el equipo de trabajo. Ha sido una gran experiencia que no olvidare. Muchas gracias a todos y hasta pronto.

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¿DIGNIDAD O HUMILLACIÓN?

noviembre 28, 2012

No hace mucho tiempo trataba en este blog  el tema de la imagen de la enfermera a través de los medios de comunicación, la identidad y la imagen de ficción, en definitiva la imagen social de la enfermería. En una de las tardes mientras estaba realizando mis prácticas escuché a un grupo de enfermeras hablar sobre una auxiliar que había posado desnuda en la revista Interviú. Sentí curiosidad sobre el objetivo de esa publicación y cuando llegué a casa la busqué en Internet ( http://www.interviu.es/reportajes/articulos/vanesa-martin-quiero-que-me-vean-asi-para-que-nos-oigan ).

 

Lo primero en lo que me fijé fue el titular de la portada: “Una enfermera se desnuda contra los recortes”. Cuando abro el artículo me encuentro: “Vanesa Martín trabaja como auxiliar de enfermería en el área de Oncología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid”.¿ En qué quedamos?¿Auxiliar de enfermería o enfermera? Está claro que la información que muestran en la portada es puro Marketing. Una vez más nos encontramos ante el uso de la enfermera como un símbolo sexual.

“Un país que recorta en asuntos prioritarios como la sanidad y la educación no prospera. Así va España, fatal –denuncia Vanesa Martín, auxiliar de enfermería en la unidad de Oncología del Hospital Gregorio Marañón–. Soy la primera de la historia que se desnuda y no podía hacerlo en mejor momento porque nos tenemos que hacer oír. Ya se han desnudado militares, concejalas, policías… Espero que esto no afecte a mi trabajo porque solo denuncio lo que todos pensamos y sufrimos”.

No sé si utilizar el desnudo de una trabajadora de forma sensacionalista servirá para hacer oir mejor las reivindicaciones del colectivo sanitario, pero con toda seguridad  habrá servido a la revista para vender más ejemplares.

Llegados a este punto me planteo y dudo sobre la actitud  de Vanesa por posar desnuda en esta revista. ¿Dignifica o humilla la imagen de auxiliares y enfermeras? En mi opinión no aporta ningún beneficio a la imagen del colectivo enfermero y sí abunda en el estereotipo de la enfermera “caliente”. Si para ser escuchados hay que hacerlo de este modo, me entristece. ¿Es que las publicaciones de los periódicos  y los reportajes periodísticos ya no bastan para hacernos reflexionar sobre la situación actual de la sanidad? ¿Qué será lo próximo? ¿Tendremos que hacer  calendarios con desnudos para ganar dinero para mantener a flote la sanidad pública? Confío en que esto no sea el comienzo de la competencia que tendremos que hacerles a los bomberos para vender nuestros calendarios. Si llegamos a ese punto creo que tendré que replantearme mi futuro laboral o convertirme en otra fuga más de españoles por el mundo.


CAFÉ CON LECHE

noviembre 27, 2012

Tras leer varias veces el artículo de  la  enfermera que inyectó café con leche en vena  a una anciana de Brasil, me vino a la mente el caso de la enfermera del Hospital Gregorio Marañón que administró la nutrición al bebe Rayan por vena en vez de por la sonda nasogástrica. En este segundo caso la complejidad de la atención sanitaria era mayor, ya que se trataba de una  UVI de neonatos. A raíz del caso de la enfermera del Hospital Gregorio Marañón se empezaron a clasificar diversos dispositivos sanitarios por colores para evitar este tipo de errores. Ambos casos tienen en común que un error enfermero llevó a la muerte de un paciente.

Independientemente de la falta de cualificación y/o la mala praxis de las enfermeras en cuestión, la reflexión principal se centra en la importancia de la precisión en nuestras acciones, pues un pequeño error puede costar la vida de nuestro paciente.

¿Cuántos errores se comenten sin que sean detectados, sin que sean reconocidos, sin que nadie pague por ellos?, ¿Qué podemos hacer  para que no se cometan tantos errores, para que no se produzcan estos fallos de consecuencias tan lamentables?

Es cierto que somos humanos y por lo tanto no somos perfectos y cometemos errores como puede ser olvidarnos retirar un compresor tras una venopunción. En base a mi experiencia clínica puedo decir que por desgracia este tipo de errores también suceden con la administración de medicación inhalada como es el  Ventolin. Al cargar la medicación tanto intravenosa como inhalada y oral en el mismo tipo de jeringas,  en alguna ocasión, se producen errores en la vía de administración, que afortunadamente no siempre han costado la vida a las personas, pero si un buen susto. De ahí la importancia de la regla de las cinco comprobaciones:

1.            Paciente correcto.

2.            Hora correcta.

3.            Medicación correcta.

4.            Dosis correcta.

5.            Vía de administración correcta

Los errores de cada profesión suponen consecuencias de distinta naturaleza. No sucede los mismo con errores médicos o enfermeros que con errores, por ejemplo,  de profesores o administrativos.

En mi opinión todo el sistema sanitario es culpable de la muerte del bebé y de la anciana, desde los gestores de las instituciones sanitarias y los responsables de los diferentes ministerios que, con los recortes económicos aplicados con las nuevas leyes, están reduciendo el personal sanitario, aumentando la jornada de los profesionales , el número de pacientes por cada profesional y en muchos casos forzando al personal sanitario a asumir funciones para las que no está suficientemente cualificado afectando todo esto a la calidad de la prestación del servici con el consiguiente aumento del riesgo de cometer errores.

Tal y como dice  Miguel Ángel Santos Guerra, para que los errores se reduzcan al mínimo, hace falta que converjan tres dimensiones igualmente importantes. Serían los tres vértices de un triángulo  formado por el Saber, es decir ser competente, para eso debe de formarse bien y perfeccionarse cada día. “No es aceptable decir que la práctica lo irá formando porque, de ese modo, irá aprendiendo a costa de sus víctimas”. El querer  hacer las cosas bien porque, aunque sepas, nada irá bien si no pones empeño y voluntad en las cosas que haces. ¿Quiso la enfermera hacerlo bien? Seguro que sí pero, por descuido o por precipitación, se equivocó. Y el poder llevar a cabo esas acciones. Las condiciones en las que trabajamos no siempre dependen del personal, muchas veces dependen de la política en general y de la institución en particular. Al parecer, la enfermera, a quien la supervisora permitió acudir a la UCI de neonatología, tenía unas buenas condiciones para realizar su trabajo: pocos enfermos a su cargo, tiempos suficientes, espacios adecuados… ¿Qué falló?

Respecto a estos casos me planteo ¿Qué podemos hacer ahora? Lo primero que hay que hacer es aprender  de los errores, tanto a nivel personal como a nivel instutcional. Y lo segundo es  garantizar la presencia del triángulo de prevención. Nadie podrá devolver la vida al pequeño Rayan ni a la anciana, pero sí será posible evitar que otros pacientes corran su misma suerte.

Bibliografía

La enfermera que atendió al bebé fallecido no tenía experiencia en prematuros. 20minutos.es / agencias. 13.07.2009. Disponible en: http://www.20minutos.es/noticia/478525/0/enfermera/bebe/gripe-a/

Seis meses de cárcel para la enfermera que causó por error la muerte de Rayan. Actualizado martes 03/07/2012. Disponible en: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/03/madrid/1341321687.html

Fallecen dos mujeres al administrárseles por vía intravenosa café y sopa. MADRID, 23 Oct. (EUROPA PRESS) .Disponible en: http://www.europapress.es/latam/sociedad/noticia-brasil-fallecen-dos-mujeres-administrarseles-via-intravenosa-error-cafe-leche-sopa-20121023133220.html

Santos Guerra M.A. El error de la enfermera.2009. Disponible en: http://www.laopinionmalaga.com/eladarve/2009/08/01/el-error-de-la-enfermera/


QUIÉN ES QUIÉN

noviembre 26, 2012

Este texto  recoge una reflexión sobre la importancia de ir identificados en el Hospital y la importancia de unificar uniformes, dependiendo de las diferentes funciones sanitarias que se realicen. Llevar uniformes distintos puede facilitar la labor de los profesionales sanitarios sobre todo en actuaciones de emergencia  , como son las que se atienden en el cuarto de shock.

Debido a la reciente huelga sanitaria el ambiente de Urgencias era tranquilo. Los pacientes/ usuarios de la sanidad respetaron y apoyaron el día de huelga. Así lo confirmaban las personas que habían tenido que acudir a Urgencias por necesidad. Algunos pacientes lamentaban hacer uso de  las prestaciones sanitarias en un día de reivindicación de derechos y de defensa de la sanidad pública.

Sonó la alarma del cuarto de shock y, como en ese momento no tenía ningún paciente a mi cargo, decidí acudir al cuarto para ver la actuación. La paciente era una mujer de unos 70 años que se había precipitado desde un segundo piso en un intento autolítico. Presentaba fracturas abiertas en ambas piernas y fractura de cadera. A su llegada estaba hipotensa. No puedo especificar mucho más sobre el estado de la paciente pues había mucho personal asistiéndola y el agetreo que se montó me impidió recabar más información.

Desde un punto de vista objetivo, si hubiese podido hacer una fotografía en ese momento y se la hubiese podido enseñar  a alguien estoy segura de que nadie me sabría identificar a los diferentes profesionales sanitarios, identificar a los médicos, a las enfermer@s, auxiliares, alumn@s, etc. En esta ocasión médicos y enfermer@s iban con el mismo uniforme, el uniforme verde. En un momento dado uno de los médicos allí presentes necesitaba transmitir información a una de las enfermeras sobre la medicación que había que administrar a  la paciente y no supo a quien decírselo. ¿Alguien me puede decir quiénes son las enfermeras que están asistiendo en el cuarto?- preguntó una de  las doctoras.

Esta es solo una de las situaciones en las que no se identifica a cada profesional sanitario para transmitir información de acuerdo con  la función de cada profesional  y esto retrasa la actuación. A los pacientes también les pasa lo mismo. En muchas ocasiones, confunden a la enfermera que lleva pijama verde con el médico.

Lo cierto es que  cada personal sanitario lleva una “chapa” identificativa.  Pero ¿ de verdad pensamos que la gente se para a mirarla? A lo largo de este rotatorio en más de una ocasión me han confundido con un “Sani” (sanitario) pues ambos vamos vestidos con uniforme totalmente blanco.

Hay quien podría pensar que las diferentes indumentarias tienen como cometido discriminar jerárquicamente a lo diferentes profesiones sanitarios, pero esto no es así puesto que cada uno ha elegido una profesión diferente de acuerdo a su vocación, capacidad, valores, etc. por lo que he comprobado que el colectivo médico, enfermero  y de auxiliares de enfermería  se encuentran cómodos con sus funciones. En mi opinión que el personal sanitario vista con uniformes distintos da una imagen  de más y mejor organización que facilita el trabajo, sobre todo, a nivel de emergencias en las que la actuación debe de ser rápida y muy precisa. Médicos, enfermeros y auxiliares deben  trabajar en equipo, unos sin los otros no van a llevar acabo la asistencia íntegra del paciente que, al fin y al cabo, es lo que importa. Por lo que no considero que sea una discriminación diferenciar al personal sanitario con uniformes distintos según las labores que desempeña. Sino, pruebe el lector a difernciar en esta imagen ¿quién es el médico? ¿quién el enfermero? Y ¿quién el auxiliar? Así es imposible saberlo.


CASO 1: VIERNES

noviembre 24, 2012

IMPLICACIÓN DE LA FAMILIA:

A raíz del caso de la paciente con “status epiléptico” y de otra paciente que ingresó en el ADA que padecía de ELA (esclerosis lateral Amiotrófica) me puse a pensar en el tema de la comunicación, la implicación de la familia y la relación familia- enfermera-paciente.

Respecto al caso de Antonia tengo en la mente la imagen de los familiares que la visitaron que no se dirigían a ella. Solo la miraban y miraban el monitor, como si mirar el monitor les fuese a aportar información sobre el estado de ella. El monitor aporta información objetiva a nivel hemodinámico,  pero no a nivel emocional y psicológico.

En cierto modo ante este cuadro sentí impotencia como estudiante. En la mente tengo la imagen de la enfermera como un elemento fundamental en la relación terapéutica paciente-enfermera-familia. ¿Qué puede hacer la enfermera para favorecer la relación familia-paciente?

La importancia de acompañar y comprender al paciente

En este caso podríamos habernos acercado y preguntarles si tienen dudas a cerca del estado de Antonia.  Haberles facilitado la información de que ella les estaba viendo y les podía escuchar, pero ¿hasta qué punto ese acercamiento por  parte de la enfermera es positivo? ¿Puede la enfermera aportar esa información o debe ser el médico? ¡Vaya dilema! A la última pregunta ya le intenté dar respuesta en la publicación “Derecho a la información” pero ese limite entre la información enfermera y la información médica ,a veces es difícil de definir.

Según Zaforteza C. et al en el artículo titulado Relación entre enfermeras de Unidades de Cuidados Intensivos y familiares: Indicios para el cambio, “el aislamiento del enfermo respecto de la familia tiene repercusiones para ambos y de forma indirecta influye también negativamente en el sistema. Sobre la familia se produce un aumento de los niveles de ansiedad relacionándolo con la falta de contacto directo con el enfermo. El ingreso de una persona enferma en una unidad de cuidados intensivos (UCI), supone una barrera física y psicológica en la vida de interrelación familia-paciente”.

En este tipo de unidades las visitas están limitadas a 2-3 sesiones de 30 min en las que acceden uno o dos familiares, no implicándose por lo general, en los cuidados al paciente.

“Durante su estancia en la UCI, las alteraciones emocionales citadas con mayor frecuencia por los pacientes son: la ansiedad, el estrés, la depresión o el denominado síndrome de cuidados intensivos, en cuyo desarrollo se encuentran implicados factores como el ruido excesivo que puede dificultar el sueño y el descanso, el dolor, las medidas empleadas para la ventilación que impiden que los enfermos se puedan comunicar adecuadamente, etc.

Además, los pacientes suelen desarrollar un sentimiento de falta de control de sí mismos, siendo las principales necesidades manifestadas la sensación de seguridad y saber qué está pasando.”

En base a mi experiencia clínica llego a la conclusión de que cada profesional sanitario trata cada día de ofrecer, según el criterio de cada uno y los valores, el mejor apoyo  a las familias durante la estancia hospitalaria, pero de una forma no reglada. Tal vez esta atención sería mejorable a través de la estandarización de normas en cada unidad, en donde quede definida qué hacer, y cómo hacerlo en cada momento, dejando de lado la improvisación.

El caso de Rosa , la otra paciente mencionada que padece de ELA, es un buen ejemplo de implicación familiar en el cuidado. Debido a las dificultades de comunicación verbal entre la paciente y el personal sanitario se concedió un pase permanente a sus familiares para que Rosa estuviese acompañada todo el día .De este modo  se redujo  el estrés y la ansiedad que la propia hospitalización supone. Además la familia había establecido un sistema de comunicación con signos con la paciente lo que facilitó la labor de enfermería.

 Bibliografía:

Esclerosis lateral Amiotrófica.Institutos Nacionales de la Salud.Publicación de NIH 03-916. Revisado March 15,2010. Disponible en: http://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/esclerosis_lateral_amiotrofica.htm

Pérez Fernández M.C et al.Comunicación: Una necesidad para el Paciente-Familia. Una competencia de Enfermería. Revista Páginasenferurg.Vol I.Núm 03.Septiembre 2009. Disponible en: http://www.paginasenferurg.com/revistas/2009/septiembre/comunicacion.pdf

Zaforteza  C. et al. Relación entre enfermeras de Unidades de Cuidados Intensivos y familiares: Indicios para el cambio. Nure Investigación, nº 3, Marzo 2004. Disponible en: http://www.nureinvestigacion.es/ficheros_administrador/original/original3.pdf


CASO 1 : JUEVES

noviembre 23, 2012

Ha pasado un día desde el ingreso de Antonia al ADA y me informan por la tarde en el cambio de turno de que  se le realizó un TAC a Antonia por la mañana que confirmó que no había sufrido un Ictus hemorrágico como se sospechó en un primer momento.

La paciente continuaba con crisis convulsivas  pero sin movimientos clónicos, únicamente con espasmos hemifaciales derechos y la TA continuaba siendo elevada sobre todo la TAD que a pesar de la medicación no bajaba de 100 mmHg por lo que se realizaron cambios en el tratamiento farmacológico:

  • Ácido Valproico a 1600mg en 500cc de SSF a pasar a 21ml/h en perfusión continua.
  • Keppra 1500mg cada 12 horas I.V.
  • Labetalol 20mg si TAS > 160 mmHg y TAD >100 mmHg cada 6 horas
  • Augmentine 2gr cada 8h IV.

Antonia continuaba sin presentar respuesta motora ni verbal , pero sí había respuesta ocular espontánea. Lo que me hizo cuestionar si esto significaba que estaba siendo consciente de todo lo que pasaba a su alrededor .¿Se podría decir que presenta un síndrome de” Locked in”? En aquel momento no lo podía saber y dado que se iba a proceder a realizar un cambio postural a la paciente, tomé la iniciativa de participar en él y me quedé sola ante ella mientras le limpiaba los ojos. Al principio estaba un poco asustada, no sabía si debía de decir algo o no.  Me pregunté si me estaría escuchando.  ¿Quién tenia más miedo ella o yo? ¿Qué podía hacer yo para minimizarlo? No era la primera vez que estaba ante una paciente que no se pudiese comunicar verbalmente pero, aún así estaba asustada. Finalmente me decidí por hablarle a Antonia.

Cierra los ojos –le dije-que te los voy a limpiar con un poquito de suero. Ella cerró los ojos, luego me había entendido.

Antonia ya puedes abrirlos- le volví a decir-. Ella abrió los ojos. Efectivamente, me estaba entendiendo.

A veces me da la sensación de que hacemos las cosas para el paciente pero sin el. Se nos olvida que,  aunque la interacción esté limitada debemos  comunicarnos con ellos.

Hace un momento que le habíamos realizado un cambio postural a esta paciente y le habíamos cambiado el pañal, pero ninguno de los que allí la estábamos cuidando nos habíamos dirigido a ella. Cada día me doy más cuenta de lo importante que es hablar con los pacientes, pues antes que pacientes son personas que necesitan interactuar con el medio .


CASO 1: MIÉRCOLES

noviembre 21, 2012

Hoy ha ingresado una mujer de 79 años procedente de la Urgencia por un “Status” epiléptico con sospecha de ictus hemorrágico.

Antecedentes personales: HTA, anemia cronificada, adenoma en recto, FA anticoagulada y encefalitis herpética con crisis motoras. NRAMC

Antonia (nombre figurado) acababa de sufrir una crisis epiléptica de camino al ADA. El médico y el enfermero que acompañaban al sanitario en el traslado de la paciente, llevaban un Ambú y una cánula de Guedel encima de la camilla pero no lo habían usado. La primera reflexión que hice fue ¿Por qué no se le colocó la cánula de Guedel durante la crisis? ¿No se supone que es una de las actuaciones ante una crisis convulsiva? Según el Dr.Lozano Mérida en “Convulsiones en el área de urgencias” la cánula de Guedel se pone para evitar auto lesiones en el paciente, como podría ser morderse la lengua y que se ahogue con su propia sangre.

A su llegada a la unidad, la cambiamos a la paciente desde la camilla a la cama y la monitorizamos, anotando las siguientes constantes:

  • TA 160/90 mmHg
  • FC 98 lpm
  • Saturación O 2  99% con GN a 2 L
  • FR de 25 rpm.

La paciente tenía canalizada un VVP en el MSI del calibre 20 y nos dispusimos a canalizar una nueva VVP en el MSD del calibre 18. Mientras estábamos realizando este procedimiento sufrió otra crisis convulsiva. Comenzó con espasmos hemifaciales derechos y movimientos clónicos del MSD seguido de rigidez generalizada y sialorrea intensa. La auxiliar de enfermería me sujetó el brazo de la paciente para que pudiese terminar de fijar la VVP. A la vez que se le administraron 5cc de Rivotril (Clonazepam) para anular el “status” epiléptico. Durante esta crisis convulsiva tampoco se le colocó la cánula de Guedel. Posteriormente se le administraron tres ampollas de Ácido Valproico (1200mg) en un SSF de 250 cc a 11ml/h con bomba, 500 cc de SSF a pasar en 12 horas y se le pautó Paracetamol en el caso de que tuviera fiebre o dolor.

Tras la crisis convulsiva monitorizamos las constantes de la paciente otra vez, siendo:

  • TA 185/107 mmHg,
  • FC 110 lpm
  •  FR 35 rpm
  • Saturación O2 98% con GN  a 2L.

Al mirar a  Antonia me di cuenta que tenía una forma de respirar un tanto característica, al inspirar era como si los labios se frunciesen hacia dentro y al espirar era como si soplase de una forma rítmica y muy rápida como hiperventilando. A pesar de que no era la primera vez que veía una respiración de estas características, le pregunté a la enfermera a qué era debido esa respiración y me respondió que se denominaba respiración “hipóxica” y que se había producido por el aumento de la demanda cerebral de oxígeno durante la crisis convulsiva. Reflexioné ante esta nueva experiencia  y, con el apoyo de alguna bibliografía consultada, llegué a la conclusión de que frenar la actividad convulsiva cuanto antes es muy importante, ya que si la paciente sufre estados convulsivos prolongados, le pueden provocar hipoxia, shock cardiovascular y parada respiratoria.

Para valorar el nivel de conciencia realizamos la escala de Glasgow. Obtuvo una puntuación de 4 puntos,  debido a que  había respuesta ocular al dolor, y no había respuesta motora ni verbal.

Como consecuencia de estos datos  hice la reflexión: ¿No debería estar intubada ya que se supone que uno de los criterios de intubación es una puntuación inferior a 8 en la escala de Glasgow? En otras ocasiones, ante la presencia de una respiración de estas características, taquipneica  y la disminución del nivel de consciencia,  se había procedido a una intubación orotraqueal. Entonces ¿Por qué en esta ocasión no se había procedido a intubar a la paciente?. La respiración de Antonia era taquipneica, pero la saturación de oxigeno estaba en 99% ¿Cómo es esto posible? ¿Estaba marcando bien el pulsioximetro?  Comprobé que el monitor estaba registrando correctamente las constantes.  Era posible porque las indicaciones del médico establecían que había que avisarle si se producía otra crisis convulsiva para valorar su posible traslado desde el ADA a la UCI. Supongo que allí se intubaría a la paciente si así lo hubieran considerado.

Tras comenzar el tratamiento y cesar las convulsiones, la hija de la paciente y su marido entraron a ver a Antonia. Los dos estaban cayados mirándola. No eran capaces de decir una palabra, ni siquiera preguntaban a la enfermera por el estado de Antonia. Finalmente se dirigieron a nosotros para informarnos de que la paciente llevaba la dentadura postiza de arriba puesta ¿Cómo es posible que ninguna de las personas que la asistimos (médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería, alumnos) no nos diésemos cuenta de ese detalle? ¿Qué hubiese pasado si se hubiese despegado y se la hubiese tragado durante una de las crisis? Afortunadamente no se les desprendió la dentadura y por tanto no sucedió nada grave, pero es un riesgo que hay que predecir y que espero acordarme la próxima vez que me esté ante una situación similar.

Pasada una hora desde la última crisis convulsiva, volvimos a valorar el nivel de consciencia de la paciente, y en ese momento era de 10 puntos. La respuesta ocular era espontánea, había respuesta motora al tacto y seguía sin haber respuesta verbal. La paciente estaba evolucionando favorablemente aunque seguía con FC 102, TA 189/102 posiblemente debido al ictus hemorrágico.

Bibliografía utilizada                                     

Yusta Izquierdo  A.  Crisis convulsivas. Concepto, clasificación y etiología. Emergencias 2005; 17:S68-S73. Disponible en:  http://wwd.semes.org/revista/vol17_5/s68.pdf

Protocolo de Cuidados de Enfermería en crisis convulsivas del hospital Gregorio Marañón.Versión:1.Entrada en vigor:1-05-2006. Disponible en: http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-disposition&blobheadername2=cadena&blobheadervalue1=filename%3DCuidados+de+enfermer%C3%ADa+en+crisis+convulsivas.pdf&blobheadervalue2=language%3Des%26site%3DHospitalGregorioMaranon&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1271685144717&ssbinary=true

Lozano Mérida R. Convulsiones en el área de urgencias: Actitud terapéutica durante la crisis. pag 7. Disponible en: http://www.medynet.com/usuarios/jraguilar/Manual%20de%20urgencias%20y%20Emergencias/convulso.pdf


LOS MALOS USOS DE LAS URGENCIAS

noviembre 17, 2012

Al día siguiente a la huelga, en el cambio de turno, las enfermeras de la mañana nos dijeron que habían tenido pacientes que les habían dicho que habían esperado hasta este día (Jueves) para venir a Urgencias para respetar el derecho de los sanitarias a hacer la huelga. Personalmente no me encontré ante nadie que me dijese eso, pero si noté que había muchos pacientes en Urgencias. Además el jueves el sistema informático de registro de pacientes se estropeó durante unos 30´ aproximadamente. Esto provocó que a partir de las 19:00 horas las Urgencias estuvieran colapsadas. Hasta las 22:00 prácticamente no se normalizaron los tiempos  de espera del Triage.

Respecto a la información aportada por las enfermeras del turno de mañana sobre pacientes que refieren haber esperado hasta el jueves para acudir a Urgencias, me planteo que, tal vez, no fuera  una urgencia y fuera un tema que podría haberse solucionado en su centro de salud, puesto que dejó pasar un día.

Una urgencia médica es toda situación que requiere una actuación médica inmediata. El conocimiento de dónde acudir en caso de un problema de salud en casa debería ser un concepto social básico. Cuando se utilizan los servicios sanitarios inadecuadamente se producen mayores gastos del sistema sanitario público, produciendo una disminución de recursos para la investigación o la inversión en mejores medios en la atención en urgencias. Además la congestión de pacientes en el servicio de Urgencias supone  un retraso en la atención inmediata a pacientes que realmente lo requieren.

Lucía Etxebarría  publicaba en La Vanguardia.com (10/05/12) «Sábado por la noche. Me pillé la mano con la puerta de la cocina (soy muy propensa a los accidentes domésticos: soy sagitario y no tengo “conciencia de peri cuerpo”). Me presenté sola en el hospital de Sant Pau porque mi compañero se quedaba a cuidar de mi hija. Me pasaron a la sala de espera. Allí había una niña, venga a llorar. Le pregunté su edad. Tenía 18 años, estudiaba en Barcelona, tenía una otitis. Llevaba dos horas allí. Su familia estaba en Girona. Yo sé que las otitis duelen muchísimo, he pasado alguna. Pero creo que también lloraba porque estaba asustada y sola. Me presenté ante la enfermera. Le dije que por favor le dieran un calmante a esa chica. Me dijo que como enfermera ella no podía administrar nada sin autorización del médico. “¿Y dónde está el médico?”. “Ocupado, y aún puede tardar horas”. Y luego me miró: “Tú eres escritora, ¿no? Escríbelo. Cuenta cómo está la situación”. Y eso he decidido hacer.

A consecuencia de este texto se generó un debate donde se publicaron diversas críticas a los recortes en sanidad, a las subvenciones a entidades privadas, al análisis de la crisis etc,  pero me pregunto si alguien se ha planteado ¿qué hace una otitis de una persona de 18 años en una urgencia hospitalaria?¿Es que no existen puntos de Atención Continuada Extrahospitalaria donde se pueda resolver una otitis? Claro que los hay. ¿Cuánto cuesta la atención de una otitis en la urgencia de un hospital y cuánto cuesta la atención de una otitis en un punto de Atención Continuada? Porque existen también las urgencias de los centros de salud para atender los casos menos graves.

Es por esto por lo que pienso que hay que educar a la población y buscar algún método que estimule o informe a la población de las diversas alternativas y opciones para su asistencia médica. De este modo creo que sería posible un ahorro del coste sanitario a corto plazo y una mejora en la atención sanitaria que requeriremos todos en algún momento de nuestra vida.

Bibliografía:

De Murga J. Texto escrito por Lucía Etxebarría, fácil, rápido y muy claro. El país 23/07/12. Disponible en: http://lacomunidad.elpais.com/javier-de-murga/2012/7/23/texto-escrito-lucia-etxebarria-facil-rapido-y-muy-claro-


EL FUNCIONAMIENTO DE LAS URGENCIAS HOSPITALARIAS DURANTE UNA HUELGA

noviembre 15, 2012

A pesar de la huelga del 14 de noviembre (14-N) la jornada laboral de enfermería se desarrolló con normalidad; es más, daba la sensación de que había menos pacientes que otros días de diario. Pero el ambiente era de normalidad en  las urgencias de este hospital. Después pude confirmar a través de los medios de comunicación que este comportamiento fue el mismo en el resto de los hospitales, excepto en el hospital de la Paz  donde, según Euroapress, hubo dificultades en la asistencia:

“Trabajadores, personal sanitario y pacientes del Hospital Clínico San Carlos y del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid han confirmado que la jornada de este miércoles de huelga general se está desarrollando con normalidad. En La Paz, sin embargo, médicos y pacientes sí han apuntado que se han producido dificultades en la asistencia “. 

La única incidencia destacable fue la presencia de un piquete informativo de entre unas 50 ó 60 personas del Comité por la Unidad Obrera (COU) que se situó a las puertas del Hospital Gregorio Marañón a las 11.00 horas de la mañana.

Piquete informativo de entre unas 50 ó 60 personas del Comité por la Unidad Obrera (COU)

Además Madriddiario.es recoge en las noticias del día 14 Nov  “Otros 100 trabajadores rodearon el hospital Gregorio Marañón para concienciar a los pacientes del problema que supone los recortes en sanidad pública. Con gritos de «Sanidad, pública» una hilera de personas recorrió todo el complejo hospitalario situado en Doctor Esquerdo y O’Donnell, pasando por Urgencias y acabando en Maternidad.”

Trabajadores rodeando el hospital Gregorio Marañón

Me pregunto en base a mi experiencia tanto la del año pasado como la de éste: ¿cómo puede ser que en una planta de hospitalización, los servicios mínimos estipulados en enfermería estén dotados de más personal que un día de diario? Y ¿cómo es posible que los días de huelga en los servicios de Urgencias los servicios mínimos estén constituidos por el mismo personal que los fines de semana?  Cuando sabemos que los fines de semana los centros de salud están cerrados y no hay asistencia médica ordinaria. Por lo que bien los fines de semana el personal sanitario trabaja más que los días de huelga, bien los días de huelga se trabaja más que los fines de semana, toda vez que los centros sanitarios de asistencia ordinaria están abiertos por los servicios mínimos establecidos para la huelga. En mi opinión los fines de semana se trabaja con menos personal del que realmente se necesita para atender el servicio.

La cuestión es que si eso es lo que se considera el mínimo de personal que se necesita para atender las urgencias de los fines de semana, tal vez habría que plantearse por qué las autoridades no se esfuerzan en mejorar la precariedad laboral y los escasos recursos de personal de los que se dispone en los servicios hospitalario en los fines de semana.

Bibliografía:

Europapress.es. Médicos y pacientes confirman la normalidad en los hospitales de Madrid. Madrid, 14 Nov. Disponible en: http://www.europapress.es/madrid/noticia-medicos-pacientes-confirman-normalidad-hospitales-madrid-20121114142038.html

Madriddiario.es. El 14-N arranca con atascos, servicios mínimos de transporte y sin recogida de basuras. 14-11-2012. Número 4635. Disponible en: http://www.madridiario.es/2012/Noviembre/madrid/224215/huelga-general-paro-transportes.html01


EL PORTA-CATH

noviembre 13, 2012

Esta semana vuelvo a estar en la zona de ambulantes. Otra vez las prisas, la multitud y variedad  de pacientes.

En esta ocasión me voy a centrar en un paciente varón que acudía a Urgencias para descartar una TVP (Trombosis venosa profunda). Como antecedentes relevantes en esta ocasión, mencionar que estaba en tratamiento con quimioterapia por cáncer de colon. Había sido intervenido y tenía una colostomía. Además es portador de una VVC (Vía venosa central): un Porta-cath.

Teníamos que sacarle una analítica de sangre al paciente y ponerle tratamiento intravenoso por lo que me decidí a confirmar que era portador de un Porta-cath. El paciente lo confirmo pero indico que las analíticas de sangre nunca se las sacaban de ese acceso venoso. En ese momento me entraron dudas sobre si debía de usar el porta-cath o canalizar una VVP (Vía venosa periférica). Hasta el momento a todos los pacientes oncológicos portadores de este tipo de VVC les habíamos realizado las analíticas de sangre y administrado el tratamiento a través de esa vía. Confirme con la enfermera cual era el procedimiento adecuado a seguir. Ella le explico al paciente que le íbamos a poner tratamiento intravenoso y que las analíticas las podíamos sacar de ese acceso para no tener que pincharle otra vez.

Nos dispusimos a puncionar el reservorio mediante técnica estéril pues se trata de un reservorio con acceso a una VVC. Para ello usamos: Guantes estériles, gasas estériles, antiséptico (en este caso usamos Povidona yodada aunque el protocolo del hospital indica que es preferible el uso de clorhexidina acuosa al 2%), jeringa de 10 cc, Suero salino fisiológico (SSF), Aguja  Huber, llave de 2 vías, apósito estéril. De forma resumida el procedimiento a seguir consisten en desinfectar la zona de punción con povidona yodada (aplicación circular desde  el centro a la periferia), localizar la membrana del reservorio mediante palpación de la zona. Con los dedos índice y pulgar de la mano izquierda fijaremos el reservorio de manera que no se mueva bajo la piel. Con la mano derecha, sujetar la aguja  por las aletas e insertar la aguja firme y perpendicularmente a través de la membrana de silicona del  reservorio, hasta notar el impacto de la aguja con el fondo del reservorio. Abrir el clamp de la aguja y aspirar para ver si refluye. Si es así, el acceso está listo para comenzar la infusión. Si no refluye, introducir 2 cc. de SSF y aspirar nuevamente.

Palpación del dispositivo. Limpieza de la zona y punción del reservorio

Realizamos la extracción sanguínea desechando aproximadamente unos 6cc de sangre antes de sacar la analítica. A continuación limpiamos con SSF, cerramos el clamp, conectamos la llave y fijamos todo con un apósito trasparente. Finalmente administramos el tratamiento intravenoso.

Este procediendo ya lo había realizado anteriormente por lo que no me resulto difícil de llevar a cabo. La mayor duda me surgió cuando le dieron el alta al paciente y me pidió que le retirase “la vía”. ¿Cómo se retira? ¿Es igual que una VVP? Retirar la aguja y poner un apósito ¿Seria este el procediendo adecuado? Si la inserción es estéril, ¿la retirada también debe de serlo? ¿Hay que heparinizar la vía?

La bibliografía consultada indica que siempre que se proceda a la manipulación del catéter es necesario realizar higiene de las manos y utilizar guantes estériles. En este caso para la retirada usamos una técnica limpia. Retiramos la aguja realizando presión positiva con ayuda una aguja con SSF para evitar reflujos, a continuación desinfectamos el punto de punción y colocamos un apósito sobre el punto de punción.

En cuanto a la heparinización de la vía se debe llevar a cabo en el caso de catéteres que no se vayan a utilizar en tiempo prolongado mediante  un sellado (igual que la heparinización) hasta su próxima utilización. Es recomendable realizar sellado al menos una vez al mes. En este caso el paciente iba a usar el reservorio en esta misma semana por lo que no heparinizamos la vía.

Para heparinizar la vía primero hay que lavar cada luz con 10 cc de suero fisiológico, después inyectar solución de heparina en monodosis (20 ui de heparina sódica por ml.). Introducir 3 ml. realizando presión positiva y clampando antes de finalizar el total de la perfusión para evitar el reflujo de sangre.

Con esta información espero que la próxima vez que me encuentre ante una situación similar no se me planteen las mismas dudas y sea capaz de llevar a cabo este procedimiento.

Bibliografía:

Manejo de catéteres venosos centrales de larga duración. Documentación de enfermería. Hospital Universitario Gregorio Marañón. Disponible en: http://www.madrid.org/cs/Satellite?cid=1142606059587&language=es&pageid=1142605665078&pagename=HospitalGregorioMaranon%2FHOSP_Contenido_FA%2FHGMA_generico

Cotilla Franco J.M, Prieto Tinoco J., Frigolet Maceras P. Protocolo de uso y mantenimiento del reservorio venoso subcutáneo. Enfermería global. Revista electrónica cuatrimestral de enfermería. Número 13. Junio 2008. Disponible en: www.um.es/eglobal/


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